lunes, junio 13, 2005

Pequeña Crónica del Aniversario ( 2ª parte)

.
Bajamos para la cena... ya han llegado todos los que faltaban, y si bien ha sido una pena que no pudieran llegar antes, el verles aquí ahora compensa con creces, que uno ya teme que pase algo y alguien a última hora no pueda llegar, pero.. no ha sido así, y todos los que nos comprometimos, aquí estamos, como no podía ser de otra forma la verdad.

Se echa de menos a los ausentes, pero... honestamente, casi más por ellos, por que estamos seguros, seguirísimos de que de saber el ambiente, el espíritu, y la maravillosa sensación que estamos disfrutando, hubieran hecho lo imposible (vale.. vale.. más aún) para poder estar.

Antes de cenar, me toca un nuevo paseito, que Ángel, el Director del Hotel, ha de explicarme como se baja al salón donde luego seguiremos nosotros la juerguecita sin molestar... (Marisa, que sé que tú si me entiendes, y no los demás, que sabes de sobra lo que es “estar del Tiroides”, que llegue pa echar el bofe y sudando como un pollico... ja ja ja jaja, que tiene ese señor las “zancas” bien largos, y cada paso suyo, eran dos y medio míos la verdad) y ya empezamos todos a cenar...

Jo... que placer, todos juntos y Tan Guaposssssss, Juan y Rosi han venido con Javier, su hijo, que lejos de sentirse desplazado, puedo aseguraros que (vale... lo admito... gracias a Ramón) se pasó un cena súper-genial...



Risas, carcajadas, charlas permanentes, está claro que todo el mundo seguía teniendo ganas de charlar y de compartir, y gracias que no rozamos el límite de escandalosos... pero no, nos mantuvimos en la línea, si es que da gloria juntarse un grupo tan genial.





Por cierto, que deprisa comemos leches... ja jaja ja ja ... y algunos, aún mucho más, que estando una parte con el primer plato, otros, ya habían terminado y andaban con los postres.. pero es un gustazo andar cada uno a si aire, hasta ha tenido su parte buena el no tener Cena Especial y servirnos del Bufett, que cada cual ha podido ir a su aire y en sus tiempos, así, que mejor se hace la digestión la verdad.

Acabada la cena, repartir los regalitos, lo cierto, es que han quedado ideales, unas bolsitas de cosmética y perfumes para las chicas, y para los chicos unos perfumitos también, y un marquito grabado con las fechas de la promoción, y como regalo que nos distinga, un llavero... precioso (al menos desde luego a mi me lo parece ;-p) que es algo que todos.. todos... podremos llevar encima siempre, y al verlo recordar.

Luego, me disteis una encantadora sorpresa... os lo juro.. sobraba, me encanta leer, y agradezco aún más que libro las dedicatorias que en el dejasteis, y las flores... preciosas, pero puedo aseguraros, que el preparar esto, ha sido el mejor de los premios para mi... a veces creo que este tipo de cosas se hacen más por uno mismo que por los demás... pero con todo...
¡¡Un millón de gracias!!, de verdad.



Hemos tenido que ir haciendo escapaditas toda la noche... eso, por ser cívicos... que menudo coñazo que en el restaurante no se pueda fumar... ja ja ja ja ja , eso si, más vale que nos empecemos a acostumbrar realmente a ello, que para la próxima, ni en la puerta podremos... ya veréis, si es que nos lo ponen difícil de la leche a los pobres dependientes tabáquicos, no sé donde iremos a parar.

Y ya pedimos nuestra tarta...



asemejándose al póster, va bordeada de lacasitos pretendiendo ser los globos.. tiene una pinta fantástica.. pero fantástica, y los hechos, como que fueron como la pinta la verdad... ya puestos, y en la euforia tras soplar nuestras velas (un montón de veces, que... que menos que sacarles partido)



pedimos permiso para poder fumar un cigarrito ya que no quedaba nadie en el comedor, y... siguiendo la tónica que desde que llegamos llevan con nosotros, nos lo dieron... ¡¡Que placer!!, un cigarrito entre risas, restos de tarta y conversación sin parar...

Después de esto, “pasamos al salón” es decir... a la cafetería, a tomar un cafetito como está mandao, Carletes ejerció de porteador de los restos de tarta con una gracia, con un savoir faire, y con una pasión... realmente dignos de destacar...



y... a disfrutar de unos cafetitos frente a la piscina.. que menudos gustazo la verdad... por cierto, de nuevo un aplauso a Pedro, que nos atendió en la cafetería, que, cuando llegamos ya había limpiado la cafetera, y la tenía con agua, y sin dudarlo ni un instante, y encima disculpándose por que nos haría esperar un poquito, puso de nuevo todo en marcha para poder atendernos.. de verdad Pedro, gracias

Tras una pequeña sobremesa, donde además teníamos que esperar a que terminasen con la música para bajarnos el equipillo a nuestro garito de perversión donde no molestar a nadie con el escándalo que pensábamos montar... nos pusimos de nuevo en marcha...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Piedad te merecias esos detalles y mas la verdad, por todas las molestias que te habias tomado por nosotros, por hacer algo especial y que nos sintieramos bien y agusto.Y por mantener nuestro espiritu de grupo y amigos unido.